¿Te enojaste cuando le ofreciste a tu hijo libros, juguetes y actividades al aire libre, pero seguía pidiendo un teléfono, una tableta o la televisión? Prohibir los dispositivos electrónicos no es la solución perfecta. En cambio, los padres deberían ayuda a crear rutinas saludables, establecer reglas familiares predecibles y ofrecer alternativas atractivas sin conexión que se adapten mejor a los intereses y necesidades de los niños para reducir el tiempo frente a las pantallas.
En este blog, hablaremos de actividades alternativas significativas que abordan las necesidades que subyacen al uso de pantallas y que pueden reducir fácilmente las disputas por el tiempo frente a ellas, además de los errores comunes que los padres deben evitar.
Por qué las pantallas superan a las actividades fuera de línea
Quizás hayas notificación que tus hijos se aburren rápidamente jugando al aire libre. Sin embargo, pasan horas frente a las pantallas sin cansarse. En esta sección, exploraremos las razones por las que los medios digitales siempre superan a las actividades presenciales
- Las pantallas ofrecen recompensas rápidas: brindan recompensas y alegría inmediatas en cuestión de segundos, como puntos de juego, contenido nuevo, etc. En las actividades sin conexión, los niños tienen que esforzarse más y ser pacientes antes de experimentar una sensación de logro.
- Las pantallas satisfacen diversas necesidades: los medios digitales ofrecen entretenimiento, conexión social y una forma sencilla de escapar del aburrimiento. Los niños pueden conectar con sus amigos, explorar sus intereses, recibir ayuda en su aprendizaje y mucho más.
- Las plataformas digitales mantienen a los niños entretenidos: Además, las plataformas digitales están diseñadas con algunas características atractivas que animan a los usuarios a permanecer en ellas, como el desplazamiento infinito, la reproducción automática, notificaciones , las recompensas de los juegos, los "me gusta", etc.
Cuando la preferencia de pantalla se convierte en un problema
No todo el tiempo frente a la pantalla es preocupante; a veces, la gente ve sus programas favoritos, cortos divertidos, etc., simplemente para relajarse. Antes de intervenir para controlar el tiempo que su hijo pasa frente a la pantalla, identifique primero qué está reemplazando la pantalla y si está interfiriendo con su vida diaria.
La OMS recomienda que los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años realicen al menos 60 minutos diarios decalificación, segura y adecuada a su edad, y que limiten el tiempo de sedentarismo, especialmente el tiempo frente a las pantallas.



En la tabla que aparece a continuación, analizaremos tanto las preferencias habituales como los escenarios que requieren especial atención.
| Preferencias de pantalla normales | Señales de advertencia |
| Disfruta de sus juegos y videos durante su tiempo libre | Rechazar participar en actividades presenciales y preferir las pantallas |
| Dejarán de usar sus pantallas inmediatamente al recibir tu recordatorio | Se calificación cuando termina su tiempo frente a la pantalla |
| También participen en sus pasatiempos, reuniones sociales, etc. | Pierden interés en sus pasatiempos que antes disfrutaban mucho |
| Las pantallas no interfieren con el sueño ni con las tareas escolares. | Afectan a sus tareas escolares, comidas o sueño |
¿Qué pueden ofrecer los padres en lugar de pantallas?
Como ya se mencionó, las pantallas suelen satisfacer diversas necesidades de los niños, por lo que simplemente pedirles que guarden sus dispositivos podría no ser suficiente. Por eso, primero es necesario comprender qué necesidad específica satisfacen las pantallas; luego, se pueden presentar alternativas sin conexión que ofrezcan beneficios similares.
- Para entretener y estimular: Si tu hijo busca algo interesante y emocionante, los padres pueden ofrecerle actividades que impliquen movimiento o retos, como juegos al aire libre, rompecabezas o proyectos de construcción. Estas actividades no solo le divertirán, sino que también lo mantendrán física y mentalmente activo y saludable.
- Para la conexión social: Si tu hijo suele comunicarse con sus amigos en línea , puede sentirse solo o con miedo a perderse algo (FOMO). Puedes animarlo a jugar con sus hermanos, unirse a un club deportivo, reunirse con amigos en persona o pasar más tiempo en familia.
- Para relajarse: A veces, los niños usan las pantallas simplemente para relajarse después de un día escolar ajetreado. Comunícate con tu hijo, comprende sus intereses y anímalo a que disfrute de otras alternativas más tranquilas, como escuchar música, leer, dibujar, hacer manualidades sencillas, etc.
- Para la creatividad o la autoexpresión: Los niños mayores suelen recurrir a las redes sociales para expresarse o utilizan las herramientas digitales principalmente para crear, en lugar de consumir. Las mejores alternativas para satisfacer esta misma necesidad serían las manualidades, el dibujo, la cocina, la escritura, la fotografía o la construcción de algo desde cero.
| Necesita que la pantalla cumpla | Alternativas |
| Entretenimiento | Juegos al aire libre, rompecabezas, desafíos familiares |
| Conexión social | Amigos, hermanos, clubes deportivos, actividades familiares |
| Relajación | Leer, escuchar música, dibujar, pasar tiempo tranquilo al aire libre |
| Creatividad | Arte, artesanía, escritura, cocina, construcción |
| Logro | Deportes, rompecabezas, proyectos, aprendizaje de nuevas habilidades |
| Curiosidad | Libros, experimentos, exploración de la naturaleza, pasatiempos |
¿Cómo sustituir las batallas por el tiempo frente a las pantallas por una rutina saludable?
Reducir drásticamente el tiempo frente a las pantallas probablemente genere discusiones. Un enfoque mejor es establecer una rutina diaria predecible para que los niños sepan cuándo usar pantallas, cuándo no y qué sigue. A continuación, encontrarás algunos consejos efectivos para ayuda a reemplazar los conflictos familiares por el tiempo frente a las pantallas con una rutina saludable



- Establece límites claros para el tiempo de uso de pantallas: especifica el tiempo durante el cual los niños pueden ver videos, jugar o realizar otras actividades frente a la pantalla. Además, acuerda de antemano que no se permitirá el uso de pantallas durante las comidas, antes de acostarse ni mientras se hacen los deberes.
- Recordatorio para la transición: No les pidas de repente que dejen de usar pantallas. En cambio, intenta recordarles algo como: «Solo te quedan 5 minutos de uso de pantallas». Esto les permite relajarse y prepararse mentalmente para la siguiente actividad.
- Decide qué sigue: Antes de que termine el tiempo frente a la pantalla, haz que la siguiente actividad sea visible y fácil de comenzar: qué harían los niños después del tiempo frente a la pantalla, como jugar videojuegos → merendar → jugar al aire libre → hacer la tarea → cenar.
- Ofrecer opciones en lugar de órdenes: En vez de decir “apágalo y vete fuera de, los padres deberían ofrecer opciones adecuadas. Mantener libros, materiales de arte, equipo deportivo, rompecabezas u otras actividades preferidas al alcance de los niños para que puedan utilizarlas sin mucha preparación.
- Mantén la rutina saludable: Procura seguir las rutinas establecidas con constancia; sin duda, las familias también tienen vacaciones, viajes u ocasiones especiales. Pero considera las excepciones como excepciones, no como una nueva rutina. De lo contrario, los niños podrían confundirse sobre qué hacer y qué no.
- Mantén la calma ante la resistencia: Es importante destacar que la resistencia del niño no significa que la regla sea irrazonable ni que los padres deban cambiarla. Reconoce la frustración del niño, pero mantén los límites claros: «Sé que te estás divirtiendo. Ya es hora de parar. Puedes elegir si quieres dibujar o venir a ayuda con la cena». Evita convertir cada transición en una larga negociación.
- Revisa y ajusta lo que funciona: No todas las reglas sobre el tiempo frente a la pantalla son adecuadas para todas las edades. Por eso, revisa las reglas periódicamente y ajústalas a medida que los niños cambian de hábitos y crecen. Asimismo, si crees que los niños son responsables, puedes involucrarlos en la elaboración de las reglas y conversar con ellos sobre si los horarios están funcionando.
Cabe destacar que, si desea reforzar las reglas mencionadas en la rutina de los niños, puede probar a instalar un control parental como FlashGet Kids . Este proporciona informes completos sobre actividad del dispositivo, para que sepa qué aplicaciones limitar sin tener que adivinar. Asimismo, puede bloquear aplicaciones inapropiadas y establecer límites de tiempo de pantalla para aplicaciones específicas durante las tareas escolares, etc. Sin embargo, esto funcionará eficazmente si mantiene la transparencia; de lo contrario, parecerá que los está espiando
Pautas específicas para cada edad para equilibrar el uso de pantallas y otras actividades
Como se mencionó anteriormente, las mismas reglas sobre el tiempo frente a la pantalla no funcionan igual para niños de todas las edades. Por lo tanto, al establecer reglas, considere sus responsabilidades escolares, su vida social, sus actividades físicas y muchos otros factores. En esta sección, proporcionaremos pautas específicas para cada edad, centrándonos en estos factores en lugar de basarnos en la cantidad de horas que pasan frente a la pantalla.



Niños pequeños (de 5 a 8 años): A esta edad, los niños aún están desarrollando su capacidad de tomar decisiones, por lo que los padres desempeñan un papel importante a la hora de crear la mayor parte de la estructura necesaria para una rutina equilibrada.
- Los padres deben establecer rutinas claras para el sueño, el juego, las comidas y el tiempo en familia, y garantizar que sus hijos utilicen menos las pantallas.
- En lugar de depender únicamente de los recordatorios, los padres deberían guiarlos ellos mismos.
Preadolescentes (de 9 a 12 años): Están desarrollando sus intereses, amistades e identidad personal. Por eso, los padres deberían flexibilizar sus estrictas normas sobre el tiempo de pantalla en familia y orientarlas hacia una mayor responsabilidad.
- Debes hablar con ellos sobre las normas relativas al tiempo de uso de pantallas y tener en cuenta su opinión para que se sientan involucrados.
- Anímalos a participar en deportes, a adoptar un pasatiempo específico o a desarrollar otros intereses fuera del ámbito deportivo.
- Si es necesario, puede utilizar controles parentales simplemente para reforzar las reglas acordadas sin necesidad de una supervisión constante.
- Habla regularmente con ellos sobre lo que hacen y experimentan en línea .
Adolescentes (de 13 a 17 años): Asimismo, los adolescentes, al ser más maduros, necesitan mayor independencia, por lo que conviene centrarse en enseñarles habilidades de autogestión responsables. ¡Las siguientes reglas pueden ayuda !
- Establezca expectativas claras en torno al sueño, la escuela, el tiempo en familia, etc., en consulta con los niños.
- Darles independencia no significa darles carta blanca; en cambio, hay que estar al tanto de sus actividades y de cualquier cambio en su comportamiento o estado de ánimo.
- Los padres también deben comprender sus necesidades de privacidad y darles espacio, sin dejar de mantener los límites de seguridad.
¿Qué deben evitar los padres al intentar sustituir el tiempo frente a las pantallas?
A continuación, te mostramos algunos errores comunes que suelen cometer los padres al intentar sustituir el tiempo frente a las pantallas, ¡y que debes evitar!
- No ofrezcas alternativas aburridas: Ofrece siempre a tus hijos alternativas al tiempo frente a la pantalla que se ajusten a sus intereses y necesidades en ese momento. De lo contrario, se aburrirán y podrían insistir en volver a usar dispositivos electrónicos.
- No uses las pantallas como recompensa constante: No es prudente aumentar el tiempo frente a la pantalla como premio por cada buen comportamiento. Las reglas y los límites irán perdiendo su efectividad.
- No compares a los niños: Jamás compares a los niños diciendo que no exigen esto o aquello. Esto se debe a que cada niño tiene necesidades e intereses únicos en cuanto al uso de pantallas.
- No ignores el motivo del uso de pantallas: recuerda que los niños utilizan los medios digitales con distintos fines, desde el entretenimiento hasta el aprendizaje. Una hora de ocio es muy diferente a una dedicada a un objetivo educativo. Por eso, al establecer normas, siempre ten en cuenta por qué los niños usan las pantallas.
- No olvides dar ejemplo con hábitos saludables: los niños son más propensos a seguir una rutina si ven que sus hermanos mayores hacen lo mismo. Por lo tanto, nunca olvides modelar una rutina saludable de uso de pantallas para fomentar un ambiente positivo y sin resistencia.
Preguntas frecuentes
Esto suele ocurrir cuando los niños se acostumbran a las actividades rápidas en las pantallas. En lugar de obligarlos, intenta involucrarlos en actividades que compartan sus intereses y dales tiempo para que se adapten a otras alternativas.
De hecho, prohibir las pantallas por completo no es la solución; en cambio, los padres deberían establecer límites claros en el tiempo de uso. Lo más importante es involucrar a los niños en la elaboración de las reglas y explicarles los motivos que las justifican.
¡Bien! Un límite de tiempo fijo frente a la pantalla podría servir como una buena guía; más allá de eso, deberías centrarte en cómo los niños usan las pantallas y qué hacen con ellas.
Los controles parentales permiten a los padres reforzar las normas acordadas sobre el tiempo de pantalla, pero no solucionan directamente los conflictos relacionados con el uso de pantallas. Una comunicación abierta y una buena orientación sobre el uso de pantallas serán, en última instancia, ayuda para resolver el problema.
Debes introducir gradualmente otras actividades más relajantes como música, dibujo, ejercicios de respiración, etc. Esto se debe a que tu objetivo final es ayuda a los niños a encontrar diferentes maneras de relajarse y gestionar sus emociones, en lugar de usar las pantallas como única solución para afrontarlas.

